miércoles, 26 de junio de 2013

Helen

Helen camina despacio, fuma un marlboro rojo y piensa que debe dejar de fumar, pero no será esa noche. Tiene una nube de humo y dudas envolviéndola, se cierra mejor su suéter negro, empieza a soplar viento y parece que puede llover. Su figura menuda se escurre entre sombras por el parque donde camina dirigiéndose a su departamento, es alta, delgada, pelo larguísimo castaño, que brilla con las luces del alumbrado público. Los tacones que lleva desde la mañana la están matando, así que se detiene a sacárselos, descansar un poco y terminar el cigarrillo en paz, encuentra una banca desocupada, se sienta estirando las piernas a lo largo de ella, para que nadie pueda sentarse a su lado, es lo último que necesita: compañía no deseada.

Apoyada su espalda en el brazo de la banca, con las piernas extendidas a lo largo de todo el asiento y disfrutando las últimas bocanadas de humo, medita cómo llegó a esto? Está perdidamente enamorada de Dorian, quien al igual que el del libro, se mantiene joven y bello como hace veinte años atrás, recién empieza a notarse unas incipientes arrugas y unas poquísimas canas adornan los laterales de su cabeza, en cambio el tiempo no ha sido tan generoso con ella, sus arrugas no logran disimularse con maquillaje y al parecer los litros de crema que utiliza todas las noches y mañanas no hacen efecto, sus canas son disimuladas con un buen tinte y sus manos y cuello delatan su edad sin tener que abrir la boca.

Analizando un poco la relación en perspectiva se da cuenta que en Dorian vive una dualidad que la asusta. Ha podido identificarlos perfectamente, existe un hombre de origen sencillo, filósofo, poeta, un trovador moderno que ríe con fuerza, la abraza fuerte y la enamoró con poemas y canciones, se enamoraron. Este hombre está perdidamente enamorado de ella pero, en él habita otro hombre. Este segundo hombre es lo opuesto al primero, es un ejecutivo agresivo, obsesionado con su carrera, sus ambiciones profesionales priman sobre cualquier sentimiento, inclusive este segundo hombre la quiere, pero no la ama, para este segundo hombre ella es guapa, sexi y le gusta acostarse con ella, pero no entra en su enmarañado plan para conseguir el éxito y reconocimiento social que tanto busca.

Al principio lidiar con esta dicotomía la divertía, sentía que era un juego sexi de roles y se dejó envolver, pero ahora está aterrada. Sus cambios de ánimo varían de acuerdo a los de Dorian, lo ama profundamente casi bordeando la idolatría, pero este juego ya implica rasgos de una locura que empieza a asustarla.

De repente suena el teléfono, es Dorian preocupado porque no llega aún al departamento y la noche siempre es peligrosa para una mujer sola le dice. Ella lo calma, le explica que se detuvo a fumar y descansar un poco los pies, que en un rato estará en casa. Él le dice que no tarde, porque en el departamento hay velas encendidas, comida caliente y un hombre enamorado esperándola, ella sonríe y le dice que estará en diez minutos ahí.

Suspira, hace rato terminó su cigarrillo y no sabe si encender otro o levantarse, imagina la escena con este hombre hermoso esperándola, la sala repleta de velas y esa carne con salsa de quesos que es la especialidad de él y su favorita. Eso siempre termina con una charla deliciosa, vino, muchos besos y el postre en la habitación, sólo de imaginarlo se estremece. Es que Dorian hasta en la cama es genial, es dos hombres en uno y para esos menesteres, es una gran virtud.

Se incorpora, se calza nuevamente y decide acelerar el paso, deja para otro día dejar el cigarrillo y a Dorian, otro día resolverá el mundo, hoy va a correr a sus brazos y dejarse amar una vez más.



miércoles, 12 de junio de 2013

El alma


El alma es lo único inmortal que tiene, lo único que no perecerá en el tiempo. Ha sido educada de una manera tan conservadora que está convencida que el alma es lo único que importa cuidar.

Cuando su alma sea libre, ella podrá serlo también, ya no tendrá ataduras, no existirán compromisos ni obligaciones, podrá volar a su aire, a su ritmo, podrá respirar hondo sin temer por las reacciones de los demás, porque las miradas externas ya no importarán, su alma sin forma y sin color por primera vez será libre, ya no tendrá que aceptar y asentir cuando no desea y podrá gritar sin molestar a nadie.

domingo, 2 de junio de 2013

El cuerpo


Su cuerpo es sólo el caparazón que esconde lo que realmente es, ahí dentro están escondidos sus verdaderos pensamientos, sus sentimientos más profundos. Ahí se guardan las risas y las ganas de llorar, junto a los recuerdos más dolorosos, que su corazón decidió sepultar.

Todo está escondido dentro de ese cuerpo que se ve saludable, cuidado, sonriente, que se mueve despacio sin llamar la atención y sin querer molestar a nadie.

El cuerpo se mueve, respira, se sienta, se pone de pie, emite sonidos y se esfuerza por mezclarse con los demás cuerpos que lo rodean, pero no logra encajar.

El cuerpo está envejeciendo y siente que el tiempo empezó a correr contra reloj, está saturado de guardar, cada día le cuesta mucho seguir llevando en silencio esa carga, va a estallar en el rato menos esperado, lo siente, sabe que el tiempo se acorta y que en algún momento todo aquello que ha guardado durante muchos años, estará regado por todos lados sin ningún pudor ni control.

jueves, 23 de mayo de 2013

Sonidos y Palabras


Emiten sonidos y palabras todo el día, algunos son coherentes, otros no tanto. No existe comunicación, él está muy lejos y ella tiene una voz muy suave que no alcanza a subir hasta sus oídos.
Teme alzar la voz y que sea malinterpretada, teme que él se enoje, que lo tome por una muestra de rebeldía y la casa tiemble en una discusión que no llevará a ningún lugar que no sea el mismo de siempre: el ático de los resentimientos. 
 
Es un lugar que ella ha creado a lo largo de su relación, donde guarda todas las cosas que la lastiman, ahí están almacenados todo su resentimientos, toda su rabia, sus frustraciones, sus interminables lágrimas, todo está encerrado en grandes cajas emocionales con poderosos diálogos y  tapas de tiempo sellando todo. Sabe que algún día deberá hacer limpieza, abrir y botar esas cajas, pero por ahora las palabras se quedan atrapadas en su garganta, enredadas entre sus cuerdas bucales y su temor al cambio.

El Rito

Fue inmediato, al verse a los ojos Claudia y Antonio se reconocieron, dejaron de pensar y empezaron sólo a sentir, sus almas se habían encontrado en el momento justo para poder empezar su vida desde ese punto.

"En la entrega física hay un ritual, donde se encuentran los cuerpos para servir al otro, sin egoísmos y falsas vanidades, están ahí para darse por completo y complacer" se lo repetía Claudia constantemente, para ella el sexo no existía como tal, todo era un ritual. Las caricias son parte de este rito de adoración y entrega, que empieza como un baile de reconocimiento y besos, para luego dar paso a una lucha, donde no se quiere ganar ni imponer, sino entregarnos en esencia, con un intercambio de fluídos, de almas y emociones. Porque en cada encuentro, el espíritu se fragmenta un poco y es entregado al otro como ofrenda. 

Son descomplicados, sin apegos materiales, viven con poco pero juntos, cuando de repente logran rozarse todo cambia, su corazón calienta la sangre y empieza este rito de entrega y adoración. Claudia venera el cuerpo de Antonio como a un dios, lo besa completo, lo toca, se arrodilla y lo adora una vez más. Antonio es recíproco, la colma de placer, la besa y pasa su lengua recorriéndola y deteniéndose a ratos, hasta que ella estalla y se funden en un sólo cuerpo.

Cuando el amor es el que calienta la sangre, cuando se regresa a los ardores juveniles y  se busca la entrega como una demostración física, de los sentimientos que viven en nuestro fuero interno, entonces podemos afirmar fehacientemente, que hemos ofrecido todo, que nos entregamos por completo en cuerpo y alma, podemos sentir que nos convertimos en una sola carne que siente con un sólo corazón.

martes, 21 de mayo de 2013

Lugares

Hay lugares que evocan el pasado, otros que son generadores de recuerdos.

Hay espacios físicos que son perfectos porque cuentan con la luz indicada para resaltar los colores, donde el río brilla y refleja el atardecer de una manera tan romántica, que casi podemos sentir que estamos en medio de una postal.

Hay lugares con los que soñamos, estrechas calles adoquinadas con balcones adornados de flores multicolores y hermosos faroles de hierro forjado a las paredes.

Pero tú, eres el único lugar donde quiero estar.

martes, 14 de mayo de 2013

Emma


Emma es delgada, pelo largo bien cuidado, ojos negros tristes, grandes y bonitos. Alta para el promedio de las mujeres de su ciudad,  mide 1.70, tiene una nariz recta sobre una boca delineada, parece un perfecto dibujo dentro de su cara blanca y ovalada.

Es bailarina, tiene veintisiete años de edad y veinte, dedicados al arte, su carácter se ha ido dañando y amargando con el tiempo y las circunstancias, físicamente es delgada porque cuida mucho de mantenerse así, su cuerpo ha sido casi una obsesión por su trabajo-pasión: la danza, que es su vida.

Pero últimamente la culpa la persigue, la agobia, no puede dormir, escucha llantos de bebés, se levanta en la madrugada empapada en sudor y rompe a llorar, trata de imaginar cómo hubieran sido sus ojos, si tendría su misma nariz o una pequeñita como suelen tener los bebés al nacer.

Por el día las cosas no mejoran, siente que todos la miran, que todas las conversaciones esconden una crítica, ha perdido el apetito, se enoja con facilidad, está irritada y beligerante, casi no se reconoce a si misma. Todo se convierte en una idea fija que no desaparece, ya no puede dejar de pensar en ello y la culpa la consume, hasta su cara parece haber envejecido en estas últimas semanas.

Hace siete años Emma salió embarazada de una relación fugaz con el director de la compañía donde bailaba en esa época, un hombre mayor, casado, que no estaba dispuesto a dejar a su familia por ella. Su corazón se rompió y decidió abortar. Su carrera y su cuerpo estaban por encima de una maternidad que se le presentaba en un momento de su vida cuando sentía que sus alas podían llevarla muy lejos y no quería detenerse.

Pero ahora todo es distinto, no puede lidiar con la culpa, las voces en su cabeza, los llantos de bebé en la madrugada no la dejan en paz, su carrera ya no le importa. Ha hablado con un sacerdote, un maestro yoga y con un sicólogo, ha entrenado más duro, bailar hasta caer exhausta, hasta trató de empezar a escribir, pero nada calma ese sentimiento que la está matando un poco cada día, quiere retroceder el tiempo, volver a ese día, no se perdona, no logra aceptar que en ese momento eso era justo lo que su egoísmo quería.

Camina, divaga realmente por las calles, llorando, pensando y recordando, no se siente digna de la vida, se siente una asesina, no vale la pena vivir así piensa y un día se decide, su vida, por la vida que mató. Sale a la farmacia a comprar un frasco de pastillas para dormir, regresa decidida a su casa, lo ingiere todo y empieza a soñar, el viaje ha comenzado.

De repente se ve a ella misma entrando en un hermoso salón dorado, resplandeciente, ella está vestida toda de blanco y un ángel le entrega a su bebé. La bebé está llorando, pero al tomarla entre sus brazos se calma, la mira sorprendida y sonríen las dos. Hay música, una melodía dulce que la abraza y Emma abraza a su pequeña, empieza a bailar cargándola  y se funden en un baile eterno lleno de paz.

martes, 7 de mayo de 2013

Las Hadas

En medio de torbellinos de agua que se precipitan unos contra otros, entrelazándose a ratos, chocando estrepitosamente y volviéndose más grandes y furiosos, dos hadas de amor, van volando apresuradas, asustadas y preocupadas de no mojar sus alas, son madre e hija. 

Esa mañana estaba soleada, Victoria había invitado a Remedios a dar una vuelta por la ciudad, la pequeña estaba muy ilusionada, eligió su traje violeta tornasol y sus zapatillas que le hacían juego. Remedios admira de sobremanera a su madre, un hada fuerte y decidida aunque pocas veces cariñosa, no es que no la amara más que a su vida, es sólo que Victoria no sabe cómo demostrarlo, nunca se lo enseñaron y las pocas veces que abrió su corazón siempre salió lastimada, adora a su pequeña, no quiere que sienta lo mismo que ella, pero no encuentra la manera de acercarse, ha encontrado en las enseñanzas del mundo de las hadas una forma de estar cerca de Remedios y a través del aprendizaje de las labores cotidianas, está creando un camino de unión con ella. 

Victoria es estricta de voz potente, pocas veces sonríe, tiene un rostro hermoso con rasgos dibujados por la reina de la creación, sus ojos pequeños alineados a su nariz respingada, cejas tupidas y arqueadas, una boca delineada color rosa, contrastan con su semblante adusto, siempre con una expresión de desazón que a ratos asusta a la pequeña Remedios que trata de agradarla en cada cosa que emprende, siempre comprendiéndola aunque no entiende ¿por qué no puede sonreír?. Las pocas veces que Remedios logra sacar una sonrisa de Victoria su mundo se llena de colores y las mariposas vuelan a su alrededor.

Estaban tomadas de las manos, mientras volaban, Victoria olvidaba todas sus amarguras, el viento agitando su pelo, acariciando su rostro, a ratos cerraba los ojos, sólo para disfrutar el momento, regresaba a ver a Remedios y viéndola feliz, ella era feliz a su manera, esta pequeña es su rayito de sol.

Hacían el recorrido habitual sobre plantaciones de rosas, hermosos océanos, aldeas vecinas y justo cuando ya regresaban a casa sobrevolando un hermoso río, algo las detiene, el cielo se había tornado gris azulado, el viento se tornó violento, Victoria agarró fuertemente la mano de Remedios, había que salir de ahí, buscar un lugar seguro, los torbellinos de agua eran muchos y gigantes, a veces se fusionaban entre ellos imponentes, aterrorizando a Remedios quien ahora no paraba de llorar, Victoria muy seria, decidía en segundos su destino, logró avizorar un muelle, estaba aterrada pero debía trasmitir calma y seguridad a su pequeña quien sólo atinaba a asentir con la cabeza cuando Victoria le peguntaba a gritos si estaba bien mientras la halaba a toda velocidad, su corazón latía a mil por hora, el agua no puede mojar sus alas o quedarán imposibilitadas de volar por un buen tiempo, Remedios no ha comido, pronto caerá la noche y la oscuridad nunca es segura para ellas.




jueves, 18 de abril de 2013

Volver a empezar

Está cansada, se le terminaron las fuerzas, se quedó vacía, lo amó hasta la última gota de su paciencia pero ya se terminó, ya no aguanta más sus vaivenes emocionales y su inseguridad, su falta de tiempo terminó y desgastó todo.

Las frases repetitivas, las exigencias de comprensión, la actitud derrotista y las pocas ganas de iniciar un proyecto juntos la agotaron. Le da pena, quería quedarse ahí con él, pero nuevamente le toca levantar el vuelo, nuevamente prepara maletas, guarda las sonrisas y los poemas, dejando en el suelo los "quiero pero no puedo", se arregla el pelo, se pone un vestido negro porque hoy está de luto, porque hoy murió su esperanza en esta relación, hoy aceptó que no hay nada que hacer.

Hoy le dice adiós sin lágrimas, ya las agotó todas, ya se murieron sus sonrisas, él se las devolvió y él las mato. Nuevamente va a empezar, con unas heridas adicionales, con el corazón medio lastimado pero sonríe un poco y piensa que en algún lugar está esperándola su verdadero amor, en el momento menos esperado llegará a su vida esa persona que siempre encontrará tiempo para ella, aquel que sólo vivirá para hacerla sonreír y quien la tendrá como prioridad. Esta vez está segura y la idea la tranquiliza. 

Alta, con piernas eternas saliendo del vestido, se sube en unos tacones, segura y altiva que esta vez no mirará hacia atrás, rompe el retrovisor y sólo se proyecta hacia el futuro que aunque incierto, es mejor que el pasado ya conocido.

Nada es por casualidad, todo siempre pasa por causalidad, todo está perfectamente diseñado para que la finalidad última sea la felicidad, se lo repite y encuentra calma.

Ella a decidido ser feliz.

martes, 16 de abril de 2013

Violeta

Sube las escaleras a toda prisa, le tiemblan las piernas de la emoción, su corazón late tan fuerte que teme se le salga del pecho, Violeta sabe que al llegar estará él esperándola, lo ama con todas sus fuerzas, se arregla para gustarle, aunque es guapa nunca se siente como tal, su pelo largo se mueve mientras ella salta de dos en dos los escalones, casi le cuesta disimular su ansiedad. Mientras sube viene a su memoria todas las veces que se suscita un encuentro, todos son especiales para ella, verlo, el sólo hecho de verlo ya vale la pena, ella ha visto y conocido hombres hermosos, altos de abundante pelo negro y ojos azules como el cielo, rubios como el sol, dueños de un bronceado envidiable y dientes perfectos, unos con cuerpos espectaculares y otros dueños de una simpatía irrebatible, pero ninguno se compara a este hombre que está esperándola al final de la escalera.

No es alto, está perdiendo pelo, ni siquiera es joven, pero Violeta está enamorada, se quedó perdida en sus ojos, siente una admiración que bordea la adoración, lo ama, lo comprende, lo justifica, lo entiende todo inclusive aquello que no tiene justificación ni explicación. Sube agitada, llega y lo busca con la mirada, usualmente él está cerca, esperándola con esa mirada profunda que la derrite, que la envuelve y la mantiene cada día más enamorada.

Sigue caminando por el malecón y mira el reloj, asume que se atrasó, él vive ocupado y ella agradece los minutos que de vez en cuando, un rato a la semana él le regala, ella comprende y lo justifica. Un poco preocupada sigue caminando en círculos, trata de llamarlo pero no hay respuesta.

No habrá respuesta, no va a llegar, él decidió dejarla y se marchó sin decir nada, espera que ella lo deduzca, que resuelva sola ese problema, él no tiene tiempo para seguir perdiendo, esta vorágine de amor, pasión y entrega ya lo aburrió, ya pasó el entusiasmo, ahora lo ahoga, lo que antes le encantaba de ella ahora lo agobia. Su trabajo lo consume demasiado y esta diversión se empezó a volver intensa, Violeta empezó a querer más tiempo, no se lo dice, pero él no es tonto y no es la primera Violeta de su vida, así que ya sabe cómo terminará y no tiene ganas ni tiempo.

"Somos ladrones del tiempo, porque robamos minutos que el destino nos niega" solía decirle Violeta en éxtasis de amor por él, pero se acabó, le da un poco de pena imaginarla llorando sola al darse cuenta que él no aparecerá en la cita de la semana. Siente lástima, pero se calma, nadie muere de amor, ella estará bien en algún momento y él volverá a encontrar otra Violeta

La vida siempre continúa, no espera a nadie.





miércoles, 3 de abril de 2013

Misha

Misha está triste, tiene nueve años aproximadamente pero está triste, tiene una cara preciosa, perfecta, lo sabe porque se lo repiten a menudo pero está triste, la belleza puede doler mucho, quisiera tantas veces ser fea y poder estar con los que ama; tiene un pelo precioso negro y largo que vuela al ritmo del viento y ella ríe cuando esto pasa, ahí se siente libre y feliz, pero hoy su cabello no baila con el viento, hoy está recogido en unos lazos amarillos cuidadosamente peinados y entrelazados en largas trenzas recogidas, está usando su mejor vestido y sin embargo está triste pero no va a llorar, acepta su realidad aunque le duele, ha decidido no pensar.

Sube al bus, busca un asiento vacío y mira por la ventana, logra divisar unos amigos con los que solía jugar y trata de sonreír pero no puede. Nadie fue a despedirla, a nadie le da pena, nadie la extrañará, fue vendida por sus padres y ese bus la llevará a su nuevo destino, lo desconoce, siente miedo, pero no discute, acepta el destino, respeta sus designios, pero está triste.

martes, 26 de marzo de 2013

Martha

Martha está dentro de los cánones de belleza estereotipados por la sociedad, es  alta para el promedio de mujeres de su ciudad, tiene cuerpo estilizado, delgada y tonificada sin hacer ejercicio gracias a la herencia genética de su madre, tiene una cara perfecta y ovalada, unos ojos negros que contrastan con un cutis de porcelana blanquísimo, en medio una nariz respingada que parecería fue dibujada con pincel, debajo una boca que suele ser rosa cuando está tranquila y se torna rojo fuego si las emociones la invaden, toda esta belleza enmarcada por un cabello precioso negro y lacio hasta media espalda. Pero ella no se siente hermosa, no conoce ese sentimiento.

Lleva algunos días fastidiada con un dolor de cabeza que cada día se pone peor, si tose es imposible de aguantar y empeora en la mañana, su visión está fallando y tiene problemas con las piernas que están muy débiles a ratos, eso la tiene de muy mal humor, su memoria es cada vez más frágil; asume que es el estrés, ese agotamiento mental y emocional que tiene desde que sospecha que Carlos le miente, esas llamadas intempestivas buscando encuentros furtivos ya perdieron su encanto y se están tornado muy sospechosas para Martha, sumado a que a ciertas horas su teléfono está siempre apagado, en fin, ya lo conversarán. En su trabajo muy aburrida, la monotonía la está matando, no cree en Dios ni en los Santos, cree que vino por alguna razón a este mundo, pero no logra descubrirla, quiere ser feliz, pero no sabe cómo.

Ya es martes, está en el hotel de siempre, la habitación acostumbrada, el  encuentro de la semana, los mismos besos, el mismo polvo, algo está matando esta relación y lo puede sentir, Carlos se levanta al baño y ella ansiosa empieza a revisar sus cosas, mientras lo hace, encuentra lo que tanto temía, una prueba de lo evidente para todos y que ella nunca quiso aceptar, ahora todo encaja, todo tiene sentido, Carlos está casado, tiene hijos, en ese bolsillo estaba el pago de los tickets de avión para el paseo familiar el mes siguiente, ese es el viaje de trabajo del que le venía advirtiendo. Nada que hacer, se traga la humillación, se viste temblorosa, una vez más las piernas fallan, tiene un dolor de cabeza muy fuerte, camina despacio hasta el baño, toca la puerta y por debajo de la puerta desliza la factura de los tickets, sale de la habitación intentando al cerrar esa puerta, cerrar esa historia.

Apenas sale del hotel rompe a llorar, no puede evitarlo, cruza torpemente la calle, está mareada de tanto dolor y decepción, su visión cada vez es peor, recuerda esa cita pendiente con el oftalmólogo, recuerda también las veces que sus amigos le advirtieron que hacía el papel de amante, que ese estar siempre "ocupado" era un cuento, que todo ese halo de misterio que Carlos quería ponerle a la relación, no tenía que ver con un cuento romántico, sino con un estafador emocional profesional, la decepción le ha destrozado el corazón y las piernas le siguen temblando y siente rabia de verse tan débil físicamente. Decide luego llamar al doctor por esos exámenes que se hizo hace unas semanas cansada de tantos dolores y está consciente que no tiene edad para tantas dolencias, para sus treinta y pocos está demasiado adolorida y esa cefalea que no se va.

Cerró la puerta al dolor, no cree en las casualidades porque todo sucede por alguna razón; Llega a su departamento y sabe que nadie la espera, nadie está ahí para ella, nadie la va a consolar, nadie le preguntará cómo se siente y nadie le dará ese abrazo que tanto necesita, rompe nuevamente a llorar y de repente sucede.. Estaba justamente envuelta en toallitas de papel que recogían sus lágrimas interminables, pensando que su vida era miserable por no estar junto a él, sintiendo que no valía como mujer, destruyendo su autoestima con comparaciones de autovejación y culpa hasta que escuchó el teléfono, contestó y del otro lado una voz: -"señorita García, los resultados de sus exámenes están listos, venga a hablar con el doctor para que le explique bien.." -no entiendo.. qué tengo? -"le repito, venga mejor para que el doctor le explique, todavía puede tener una buena calidad de vida.." - TODAVIA!!??.. necesito que me diga que tengo, se lo suplico. -"metástasis, tumores malignos en el cerebro, lo siento.".. No escuchó más, el teléfono cayó de su mano, se quedó en blanco no recuerda nada sólo breves imágenes como flashbacks de su vida.

¿Cuánto le queda de vida? ¿Va a doler hasta que llegue el final? y pensar que hasta hace poco lloraba por un estúpido que jugó con sus sentimientos mientras ahora la vida se le escapa, cada segundo que respira es un momento menos, no irá al doctor, no quiere saber más de lo mismo, ya sabe lo necesario. ¿Ahora? eso es lo que importa, no es dueña de sus minutos de vida, entonces debe ser feliz, no puede desperdiciar ni un sólo minuto pensando en quién no la quiso, debe disfrutar cada segundo, empezar de cero, redescubrir la vida y el mundo que la rodea para cuando la muerte pase por ella sentir que realmente ha vivido, pues en este minuto siente que su vida ha sido una pérdida de tiempo, llena de trabajos que no la hicieron feliz, que fueron sólo para pagar las cuentas, nunca estudió lo que quiso y nunca se ha sentido amada, no tiene el valor para seguir, su cabeza da muchas vueltas, tiene tantas ganas de vivir pero no hay tiempo.

El dolor la aterra, no va a soportarlo, busca en su baño el frasco de Ketamina, ha estado con depresiones importantes últimamente aunque realmente, nunca aprendió a manejar el estrés que le produce estar en público, peor en medio de sus pares, siempre sintió el rechazo social y decidió que no quería encajar, usaba faldas largas cuando estaban de moda las cortas, era samba cuando la moda eran las lacias, tuvo el cabello de diferentes colores tan radicales como el estridente rojo punk hasta el aceptable rubio ceniza. Ahora volverá a rebelarse, volverá a hacer lo que nadie espera de ella y toma un vaso de agua: viene una, dos, tres de golpe, unas cuantas más, en fin, todo el frasco de pastillas, quiere dormir para siempre porque nadie notará su ausencia, quiere bailar entre las nubes con vestidos de princesa como cuando era una niña.

Empiezan los mareos, la cefalea es insoportable, siente que su cabeza va a estallar, todo da vueltas y siente unas horribles ganas de vomitar, no puede y no quiere, tratando de sostenerse busca su cama, va echando todo al piso sin querer, ve su cajita de música con la bailarina de porcelana regalo de su abuelo, caer destrozada en mil pedazos, su cabeza gira tan fuerte, cuántas imágenes regresan, ahí está con su mejor amiga, esa flaca que siempre llevaba un cepillo para peinarse en el recreo, ¿dónde estará ahora? ¿por qué dejaron de hablarse? le gustaría tanto tener a quién llamar en este momento, el viaje va a empezar y siente miedo, se arrepiente y trata de ir al baño para vomitar en un intento por regresar el tiempo y sus acciones, pero es tarde, no logra ver bien, sus pupilas están muy dilatadas y el mareo es insoportable.

A gatas y con mucha dificultad llega a su cama, se desploma sobre ella casi sin acomodarse, cierra los ojos y empieza a soñar, el viaje empezó...








jueves, 21 de marzo de 2013

Madre e Hija

Parada en el marco de la puerta Madre la mira y admira, es una pequeña mujer en construcción, creciendo cada día, alejándose de la niñez. Madre escucha atenta, Hija acaba de inventar un cuento, le comenta de sus personajes llenos de magia, hermosas princesas con bellos trajes y sus ojos llenos de ilusión no dejan de brillar, quiere ser una escritora famosa aunque puede ser una bailarina también, lo que tiene claro es que será una artista, así lo dice y Madre sonríe, se emociona y le dice que así será, que ella va a lograr todo lo que se proponga. Hija ha heredado mucho de ella, sin embargo es única e irrepetible.

Hija es hermosa, es una versión mejorada de Madre, unos ojos alegres y verdosos, un cabello castaño con hilos de oro que brillan bajo el sol, dos hoyuelos que se notan cada vez que sonríe y lo hace muy a menudo, unos dientes pequeños, otros grandes, unos que están por crecer y otros por caer, se emociona porque cada diente que cae es un peldaño más hacia la vida adulta que tanto espera.      

Madre la ama infinitamente, recuerda las veces que rezó, lloró y maldijo porque no llegaba Hija y empezaba a perder la fe; Hija se hizo esperar, una noche mientras madre revisaba algo que había caído en la basura, casi descuidada, logró ver esa prueba de embarazo hecha en la mañana y al revisarla, los resultados habían cambiado: Hija venía en camino!!!

Fueron hermosos meses llenos de ilusión, todavía Madre recuerda la primera vez que se vieron, lloraron y gritaron las dos, estaban juntas luego de tanta espera, todos estos años pasando y Madre la mira ahora, tan pequeña todavía, llena de ilusiones, sonriente, es imposible no amarla, Hija tiene un ángel que hace que todos regresen a verla y la adoren apenas empieza a gesticular mientras habla, dueña de una risa contagiosa y un temperamento temerario, heredó lo radical y extremista de su madre, pero es mejor, ella es mucho mejor.

Madre quiere parar el tiempo, quiere que Hija siempre sea como en este momento, suya, totalmente suya, sabe que debe formarla para que pueda volar y no quiere, siente que son ellas contra el mundo, han creado un mundo lleno de complicidad, de risas, de miradas sin palabras, con explosiones de enojo y luego lluvia de abrazos, lágrimas y miles de te amo; No quiere que las cosas cambien, pero el tiempo se encargará que Hija empiece a volar sola, pero hasta que llegue ese día Madre sigue atenta a las historias, los cuentos y novelas creadas por Hija, sigue sonriendo y la abraza mucho para cerrar su historia.


viernes, 15 de marzo de 2013

La Bailarina

Ella baila, gira sobre la punta de sus pies, recuerda su época de bailarina, gira y vuelve a girar, agita sus brazos delgados, blanquísimos y largos mientras arquea su espalda para atrás, su pelirrojo y ensortijado pelo casi toca el piso. Se siente libre en esa sala llena de paredes de vidrio y espejos, desde dónde puede ver su hermoso jardín lleno de flores plantadas por ella misma, sus colores la llenan de alegría, el contacto con ese pedazo de naturaleza la hace feliz.

Sigue bailando, se mueve lento, la música la lleva, descalza, con un vestido blanco y corto de ballet que rescató del baúl de los recuerdos, como mucho de lo que está viviendo en este momento. Mientras baila va girando sobre su propio eje y su mente gira también, todas las imágenes regresan a ella, se plantea qué pudo haber pasado si él se hubiera quedado y hubiera aceptado su propuesta, sigue bailando; eran felices, caminaban tomados de la mano en las tardes de lluvia, en las noches estrelladas y a pleno día por el centro de la ciudad. ¿Eran realmente felices o solamente vivían el momento? una pregunta más que no tiene respuesta.

Sigue girando, se deja llevar por la música, mueve sus manos en movimientos de un ballet clásico ya deteriorado por el paso del tiempo, mantiene la armonía en sus movimientos, hace un fouetté perfecto y sigue bailando, los recuerdos del pasado han regresado con mucha fuerza y no quiere derrumbarse, tiene que seguir pensando que todo está bien así y baila con más fuerza, cree en el libre albedrío, libertad de acción, si él decidió alejarse cuando ella le suplicaba que no la abandone, entonces no vale la pena intentarlo ahora que quiere regresar.

Empieza con fuerza un Grand Jeté en Tournad todo gira muy rápido en su cabeza, si todo está bien ¿por qué lo sigue extrañando tanto? ¿por qué sigue justificando lo injustificafle? ¿por qué sigue tratando de comprender algo que siempre fue obvio? ¿por qué le sigue doliendo?

Sigue bailando, la música termina y ella no sabe qué va a hacer cuando despierte de esta emoción llena de ansiedad, amargura y alegría desde que lo volvió a ver y él le dijo: intentemos otra vez, aquí estoy.



 





miércoles, 13 de marzo de 2013

Causalidades

El día que ella lo conoció fue memorable, su cara y su forma peculiar de andar quedaron grabadas para siempre, lo recuerda todo vestido de blanco, hermoso, altivo y distante, caminando como si el mundo fuera suyo, una seguridad que nunca ha vuelto a ver en nadie más. En ese primer encuentro, él prácticamente la ignoró, no hubo más que un cortés saludo y unas pocas palabras; pasaron los años y volvieron a verse, siempre como amigos, siempre su protector, esta vez ya no eran adolescentes pero sus vidas estaban ocupadas en personas incorrectas que ninguno quiso abandonar, no era el momento y volvieron a separarse; nuevamente el tiempo hizo su trabajo y  volvió a reunirlos pero siempre como amigos, muchas risas, un encuentro agradable recordando el pasado pero nada trascendental, ya son adultos pero todavía no era el momento tal vez, por eso, una vez más el tiempo y las causalidades vuelve a separarlos hasta llegar al tiempo actual.

La vida y sus circunstancias, las causalidades, la llevaron nuevamente a él sin buscarlo, pero algo había cambiado, esta vez iba a ser distinto, apenas divisó sus ojos en medio de la gente sintió que no podría dejar de verlos nunca más. Y los suyos la vieron de una forma distinta, existía amistad todavía, pero el destino les tenía preparado algo más. Las casualidades no existen.

Ella se acercó, charlaron tanto que sentían que el tiempo no existía, tan pocos encuentros en el pasado y tantas cosas sucedidas en esos tiempos, todos los giros en sus vidas: matrimonios, separaciones, hijos, problemas y aspiraciones, tanto que conversar que entre risas quedaron en un próximo encuentro para continuar la charla.

Pudo quedar en nada, en una vuelta más del destino, igual a las anteriores, pero repito, esta vez era diferente, ella buscó ese siguiente encuentro y él apareció; siempre recordará verlo entrar al lugar donde lo esperaba, sus ojos buscándola y los de ella esperándolo, pudo darse cuenta que no había abandonado ese andar característico que tanto la impresionó la primera vez que lo vio, cuando tal vez él ni notó su presencia. Ahora está muy consciente de su presencia y está feliz de verla.

Hablaron tanto, abrieron sus almas y entraron, empezaron a conocer poco a poco su interior y descubrieron el del otro, fue un aprendizaje absoluto, un viaje indescriptible a su esencia libre de máscaras y de corazas fabricadas para los demás. El entró en ella y ella en él, se mezclaron y se convirtieron en uno.

Adoptaron la música como idioma, crearon un mundo en el que sólo están ellos con sus códigos, un lenguaje que nadie entiende con sus reglas sin reglas, sus límites sin límites, viviendo intensamente. Las causalidades que los juntaron son las mismas que los mantendrán unidos, este es el momento, por eso no sucedió antes, porque necesitaban pasar por todas las experiencias que acumularon en estos años, para ahora, ya en la tarde de sus vidas, poder apreciar y entender lo que tienen, porque el día se fue y la noche vendrá pronto.






Carmela

Carmela es hija del mar, nació a sus orillas y lo lleva en las venas, por eso mientras lo mira y admira, encuentra paz, cada ola trae una historia de su vida, cada espuma un final, sus matices y su fuerza, todo es reflejo de su personalidad.

Recuerda vagamente la primera vez que lo vio imponente, infinito y majestuoso, era muy pequeña, apenas caminaba, su mundo era muy pequeño y de repente lo tuvo frente a ella, sus ojos no podían creerlo, su boca se abrió sorprendida lanzando una exclamación de sorpresa y admiración, ahí empezó este amor que  ha crecido con los años, ahora que es una mujer con cuatro décadas y un poco más encima, mantienen una conexión especial, es ella y él, son uno.

El mar ha sido testigo de muchas risas infantiles, compañero fiel escuchando los reclamos al viento durante la adolescencia, confidente de tantas lágrimas como olas, cómplice en su llegada a la adultez y ahora juega con sus hijos, los ama porque la ama; El paso del tiempo se nota claramente en su cuerpo, que aunque sigue delgado va perdiendo la firmeza de los primeros años, su cara tiene rasgos fuertes, pómulos pronunciados y una mirada intensa, a través de esos ojos negros enormes ahora bordeados por arrugas, pero su espíritu sigue intacto, su pasión por la vida y por encontrar siempre lo positivo de cada situación, se mantiene.


Carmela es un mar tormentoso, rebelde frente a lo impuesto por cualquiera que no sea ella, va contra corriente, tuvo los hijos que quiso con aquellos hombres que amó, pero nunca lo suficiente como para envejecer junto a ellos, la música la envuelve, la pintura es su desfogue natural, lee mucho porque le gusta vivir una vida diferente cada día, encuentra calma en una tarde de agosto, sentada en la arena, su pelo sambo y largo moviéndose al ritmo que el viento toca, Carmela ríe con fuerza porque ya lloró con desconsuelo. 

Tiene la idea fija que morirá pronto ergo vive cada día sin arrepentirse de lo que dice, porque dice lo que piensa, aunque muchas veces no piensa lo que dice; no cuenta con un mañana, su ancla es el mar, en él encuentra la energía para seguir ese ritmo de vida sin norte, viviendo por vivir, haciendo por hacer, un día a la vez.

jueves, 7 de marzo de 2013

Mujeres

Mujeres, las hay rubias blanquísimas con ojos como cielo, morenas prietas con un pelo rizado que vuela al viento, morenas que quieren ser rubias y blancas que quieren ser morenas, hay mujeres altas y espigadas, altas desgarbadas, bajitas y sonrientes, patuchas y regordetas, gordas, flacas, altas, bajitas, esto en cuanto a lo físico, por dentro es mucho más complejo, hay mujeres despiadadas en el trabajo pero sumisas en su hogar, las hay malvadas, exhibicionistas, mojigatas, dulces, enamoradas del amor, amargadas, enamoradas de imposibles y decepcionadas del amor.

Hay mujeres que nacieron con la orfandad de padre, teniendo que convertirse en hermanas-madres de su familia, no estudiaron porque el trabajo es el que paga las cuentas y los colegios de los más pequeños.

Hay mujeres que soportan las infidelidades públicas, gracias a sus infidelidades en privado; esas que tienen un esposo guapo y exitoso, que las llevan a todos los eventos sociales, se toman las fotos con ellas, pero también están al tanto de sus amantes fijas y variantes, deciden callar y seguir con esa vida, porque ellas también tienen sus aventuras en cada viaje de trabajo y disfrutan el papel de víctimas abnegadas, puntal de fortaleza para los ingenuos y mujeriegos esposos que las miran con tristeza y admiración imaginando que ellas sufren en silencio guardando la compostura correspondiente.

Hay mujeres que nacieron teniendo todo lo que cualquiera niña sueña para su vida adulta, una casa gigante con miles de habitaciones, piscina y vista al río, sienten que su mundo es perfecto porque los viajes y el lujo son sus compañeros diarios; esas mujeres que se casaron con el chico más guapo de la universidad quien ahora tiene el mejor puesto en el banco más prestigioso de la ciudad donde viven, está enamorado de ella, le es absolutamente fiel, sus hijos son rubios y tiene "la parejita", esas que a pesar de subir mil libras durante el embarazo, no tienen celulitis y nunca pisan un gimnasio.

Hay mujeres cansadas de vivir, decepcionadas de las promesas de amor que nunca les cumplieron, cansadas de llorar todas las noches esperando esa llamada del hijo que partió a otro país buscando trabajo y nunca más se acordó de escribir o llamarlas, esas que están convencidas que no nacieron para ser felices.

Hay mujeres que no se rinden, que abandonaron la vida de la forma cómoda que conocían y se lanzaron al mundo, convencidas de su valor y aunque llenas de temor a ratos, van superando cada obstáculo queriendo ser un referente de fortaleza para su descendencia.

Hay mujeres atrapadas en una sociedad que no está lista para ellas, aquellas que se sienten atrapadas en el cuerpo equivocado, enamoradas de su mismo género, sufriendo prejuicios y luchando por su derechos, saliendo a batallar todos los días para que el mundo se parezca un poco a lo que ellas quisieran.

Hay mujeres que llegan para quedarse, no tienen que ser hermosas, ni siquiera guapas, pero tienen claro sus objetivos, son de carácter fuerte, no se alienan, mujeres perseverantes, su personalidad llama la atención en el lugar donde están, aquellas, que las mujeres quieren como amigas y todos los hombres están enamorados.

Hay mujeres cuya maternidad las realiza, sus besos curan las heridas de los hijos pequeños, sus abrazos ayudan a superar las decepciones de la vida cuando llegan las hijas adolescentes contando mal de amores y sus palabras nos recuerdan el valor que tenemos cuando de adultos recurrimos a ellas buscando consuelo.

Hay mujeres dulces, alegres, amargadas, tristes, decepcionadas, ilusionadas, que aman demasiado o que se les acabó el amor. Están en todas partes, lo importante es que cuando las conoces, nunca la olvidas.

Juntos

Extraño la época en que solíamos ver las estrellas, salir a la calle sin tiempo de regreso, esa época en la que parecía que vivíamos para reír, escuchar música y ser felices. Cuando dormíamos tomados de la mano y todo estaba bien, no había pasado, sólo futuro.

¿Qué pasó? ¿Dónde nos perdimos? ¿Cuándo empezamos a caminar por distintos caminos? todavía me veo en tus ojos y los míos aún tienen tus huellas. No quiero cambiar el pasado, porque gracias a todo lo vivido estoy aquí pensando en nosotros, en retomar lo que dejamos, pero no donde lo dejamos sino desde ahora, volver a conocernos. ¿Qué te gusta ahora? ¿El azul sigue siendo tu color favorito? 

No creo en las casualidades, todo pasa por una causa, si estamos aquí todavía es por algo, nada está perdido, todavía hay futuro porque los sentimientos no han muerto y eso lo tenemos claro.

No será fácil, la verdad no sé si podamos lograrlo, he perdido la tolerancia y tu la confianza, es una mezcla complicada pero aquí vamos, sin decirnos nada, sólo viviendo, avanzando en silencio, dándonos la mano todavía, buscándonos con los ojos en medio de la gente y sonriendo al encontrarnos.

Los espacios se vuelven insoportables sin ti, todo es un lugar vacío y oscuro si no estás ahí para compartir conmigo el día a día, mis sueños se apagan si no tengo tu entusiasmo, ese apoyo que me empuja a seguir y no rendirme.

Somos un equipo, me diste alas para que vuele y yo siempre he sido tu fortaleza apoyándote en cada nueva aventura, hemos peleado batallas difíciles, saliendo muy lastimados, pero juntos hemos curado nuestras heridas y aquí estamos.


Aquí vamos..







miércoles, 6 de marzo de 2013

Palabras

Siempre será más fácil soltar palabras al viento, él tiene la facilidad de adivinar qué es lo que ella quiere escuchar, la conoce perfectamente, ella lo ama más de lo que él merece, sabe que él no le corresponde y nunca lo hará, está consciente que le cree todo, aunque él miente y lo sabe, pero no lo acepta, prefiere creerle. 

El poder de las palabras, el poder de una frase correcta en el momento justo, aunque no sea cierta puede ayudar tanto, lo importante siempre es tener claro el objetivo. Van rápido, el mundo está girando, no pueden quedarse fuera, él no tiene nada que perder y no se va a detener a pensar en ella. Nunca le prometió nada, se ha cuidado siempre de vigilar las palabras para que nadie pueda reclamar, está tranquilo, en su fuero interno cree que no ha hecho nada malo.

El quiere todo, doble o nada, el final puede ser la soledad o llegar a su meta, no lo sabrá hasta que pase lo que tenga que pasar, el camino no ha sido fácil pero ha valido la pena, ha dejado personas de lado aunque nunca nadie lo ha dejado, dos palabras y un adiós siempre le sirvieron. No es fácil, pero sabe que si se detiene a escuchar le tocaría detenerse y no tiene tiempo que perder.

Se consume todos los días, a veces le gustaría que todo fuera distinto, volver en el tiempo, cambiar situaciones, personajes y diálogos pero.. siempre hay un buen pero, un pero que hace que siga con las cosas de la manera que están y que no haya opción a cambio. Los obstáculos y límites son impuestos por nosotros mismos, pero, pero, pero, sus ambiciones tienen un precio muy alto que deberá pagar, aún si luego se arrepiente.

Y vuelve a ella, le da pena, quisiera corresponderle, pero no puede, le pide disculpas por todo lo que va a sufrir, le gustaría que no pase por eso, pero no puede darle lo que quiere, nunca podrá y ella lo intuye, lo conoce, lee sus palabras en el viento y escucha sus ojos, sabe que el fin se acerca, se cierra el círculo, pero no quiere irse y él no la despedirá hasta que sea inevitable, quiere disfrutarla un rato más, le gusta su sonrisa, lo hace sentir bien, a pesar de que no es suficiente para permanecer juntos.

El poder de las palabras y su repercusión, el silencio será su acompañante y la soledad la de ella, siguen girando, el mundo está dando la vuelta y no pueden caerse, deben adaptarse juntos o por separado, no pueden perder. Es su oportunidad de seguir, puede ayudarla a que siga también, pero nunca contará con su compañía al final, ella sabe que él está sin estar.


martes, 5 de marzo de 2013

Carta a mi hijo

Llegaste!!!

No lo podía creer, eras más hermoso de lo que te imaginé, un pelo negro perfectamente peinado, unos ojos reflejos de los míos, tan pequeño que tu cabeza cabía en mi mano, me miraste y me enamoré.

Estuve tantos meses esperándote, caramba cuánto espere ese momento, cambiaste mi vida, ¿lo sabías? Tenía otros planes para mi cuando me llegó la notificación que venías en camino.

Te cuento, estaba estudiando, trabajaba y me iba bastante bien en lo que hacía, creía que era feliz y que el mundo giraba de la forma que yo quería, vamos, de cierta manera era así. Realmente sólo creía que era feliz, porque sólo lo fui realmente una vez que llegaste a mi vida.

Tuve todos los sentimientos imaginables, pasaba de la ilusión al temor, de la alegría absoluta a la preocupación infinita, ya me conoces, extremista y aprensiva. Temía no ser perfecta para ti, ahora sé que no soy perfecta, pero somos perfectos el uno para el otro, porque te amo y ese amor guía mis decisiones.

Quiero que seas feliz, no me importa lo que hagas, lo que eligas en tu vida, sólo quiero que sonrías todo el tiempo, que tus ojos brillen de ilusión al hablarme de lo que haces. Quiero que tu corazón lata con fuerza cuando inicies un proyecto y tu pecho se hinche de orgullo al verlo llegar a término.

Te prometo siempre estar cerca, nunca tanto para intimidarte o limitarte pero lo suficiente por si necesitas un abrazo, te prometo también, rezar por ti todos los días mientras tenga vida, estás prestado y no sabes cuánto me costó aceptar eso para poder dejarte volar.

Tu alegría siempre será mi alegría y tu tristeza romperá mi corazón mil veces aunque nunca lo notes, porque en mi sólo encontrarás fortaleza y el empujón para que puedas seguir. Puedo ser muy dura a ratos, pero si logras ver detrás de mis ojos, notarás cómo me derrito si me sonríes.

Extraño cada minuto que no estás cerca de mi, pero entiendo que estás creciendo y que así es la vida.

Quisiera regresar el tiempo y volver a tenerte en mis brazos, como esa tarde de domingo cuando saltando todas las normas de seguridad, te llevé pegado a mi pecho todo el camino a casa al salir de la clínica, mis latidos te arrullaron y tu calor me dio la certeza que todo estaba bien, que nuestra aventura recién empezaba.

Te amo hijo.